¿Qué es la fiebre amarilla?

Es una enfermedad vírica aguda, hemorrágica, transmitida por mosquitos infectados de la espeie Aedes aegypti. El término "amarilla" alude a la ictericia que presentan algunos pacientes. (Ictericia: La piel y las partes blancas de los ojos se ponen amarillas). El virus es endémico en las zonas tropicales de África y de América Central y Sudamérica y puede prevenirse con una vacuna muy eficaz, segura y asequible. Una sola dosis es suficiente para conferir inmunidad y protección de por vida, sin necesidad de dosis de recuerdo.

Síntomas:

El periodo de incubación es de 3 a 6 días. Muchos casos son asintomáticos, pero cuando hay síntomas, los más frecuentes son:

  • Fiebre
  • Dolores musculares sobre todo de espalda
  • Cefaleas
  • Pérdida de apetito
  • Náuseas o vómitos

En la mayoría de los casos los síntomas desaparecen en 3 o 4 días y no hay tratamiento antivírico específico para la fiebre amarilla; sin embargo, el desenlace mejora con el tratamiento de la deshidratación, la insuficiencia hepática y renal y la fiebre. Las infecciones bacterianas asociadas pueden tratarse con antibióticos.

Existe una vacuna para prevenir esta enfermedad que no requiere dosis de refuerzo ya que una sola dosis protege de por vida. Dicha vacuna está dirigida a toda la población, pero tiene algunas excepciones:

  • Los menores de 9 meses solo pueden ser vacunados durante épocas de epidemia donde el riesgo de infección es alto y se aplica a menores de 6 a 9 meses.
  • Las mujeres embarazadas solo son vacunadas cuando hay brotes de fiebre amarilla.
  • Las personas con alergia grave a las proteínas del huevo no pueden ser vacunadas.
  • Las personas con trastornos del timo o inmunodeficiencias graves debidas a infección sintomática por VIH/SIDA u otras causas tampoco pueden recibirla.